◉ El lado estratégico del diseño transforma la creatividad en soluciones innovadoras:
se concentra en generar soluciones, resolver problemas, mejorar los procesos de toma de decisiones y gestionar los recursos necesarios para mejorar el posicionamiento de la empresa en el mercado.
◉ El lado operativo del diseño transforma la creatividad en soluciones tangibles:
se enfoca en transformar ideas en resultados tangibles a través de las ramas o áreas del diseño: gráfico, industrial, interiores, moda, web, etc.
Poca broma como ves, pero vamos a seguir destramando la composición del Diseño Estratégico para tener una visión más completa y entenderlo todo un poco mejor.
Del Diseño toma la aplicación de los principios, sistemas y herramientas, como Diseño UX, metodologías como Design Thinking, Human-Centered Design, Lean Startup (UX), Agile o Scrum, entre otros, para la resolución creativa de problemas y desafíos de una empresa.
Por tanto, para las empresas que aplican esta metodología, el cliente está en el centro de todo y tienen gran interés por conocer profundamente y conectar con sus distintos públicos objetivos, para crear relaciones de confianza a largo plazo.
⇢ Combinando el pensamiento analítico de los negocios con el pensamiento creativo y humanístico del diseño, unimos creatividad y competitividad empresarial, generando y potenciando soluciones realmente innovadoras, que nos ayudan a encontrar nuevas formas de avanzar y de dar forma a futuros deseables.
La realidad de la empresa está marcada por los retos diarios de cada negocio y esto hace que su camino hacia una mejor versión de sí misma sea único y constante. Por eso, es importante disponer de herramientas que nos permitan identificar oportunidades y evolucionar nuestra propuesta de valor y de negocio a lo largo del tiempo y de la manera más sostenible posible.
Pues bien, el Diseño Estratégico es el aliado para recorrer ese viaje.
Teléfonos, software, ofertas, el menú del restaurante y casi todo lo que nos rodea se actualiza con frecuencia, entonces, ¿por qué tu negocio debería tardar años en actualizar la experiencia de sus usuarios?
Llegar primero es llegar dos veces.
Durante años hemos escuchado que “el valor de una marca es su capacidad de adaptación al entorno”, que “la supervivencia no consiste en ser el más fuerte, sino en ser el más adaptable”, pero
¿y si el objetivo no fuera exclusivamente adaptarse al cambio, sino formar parte del cambio?
En lugar de copiar la estrategia que le ha funcionado a otra empresa, podemos escribir nuestro propio futuro utilizando las herramientas del Diseño Estratégico, no sólo para facilitar la adaptación al cambio, sino para anticiparnos a ellos y ayudarnos a responder más rápidamente a las oportunidades del mercado.
Pues eso, nos será mucho más sencillo si logramos diferenciar y construir una marca relevante para nuestros clientes frente a la competencia. ¿Y cómo lograr ser relevante? Conectando y cubriendo las necesidades y los deseos de nuestro público:
De modo que si la clave diferenciadora entre empresas y marcas está en la creatividad, empezar diferenciándose a través de la innovación del diseño y después utilizar las herramientas analíticas para llegar más lejos, tiene mucho sentido, porque sin datos objetivos es difícil tomar buenas decisiones.
Homogeneidad visual: en la actualidad vemos a muchas empresas amparadas en códigos de buenas prácticas y en adecuarse a entornos digitales, pero todas con una imagen muy similar, la misma forma de comunicar y la misma identidad verbal, “no hay diferenciación entre ellas”, nada que nos haga decantarnos por una entre las demás, de ahí la importancia del propósito para los negocios.
Utilizando el diseño como desarrollo de soluciones, no como algo estético, tendremos una visión transversal del producto y conseguiremos dejar huella, a través del propósito de la marca (la razón de ser o el “por qué” de la marca o empresa, que va más allá de generar ventas).
Con un modelo de negocio basado en el propósito de la marca, se pone a los usuarios en el centro de todo, conectando con ellos con una narrativa que transmite los valores y beneficios de la marca de forma clara y diferencial. Una propuesta de valor única, que nos ayudará a tener una posición competitiva en el mercado y una imagen coherente, que transmite el mensaje correcto a su audiencia, ofreciendo experiencias de marca significativas a través del propósito.
Marcas como Seventh Generation, Ecoalf, Patagonia, Tom’s Shoes, Roche, Toyota o LG son referencias habituales cuando se habla de marcas con propósito e impacto positivo.
3 segundos es el tiempo desde que alguien llega por primera vez a una página web hasta que decide si se queda o se va. Es más, estudios en neurociencia y UX han demostrado que 50 milisegundos es el tiempo en el que nuestro cerebro forma una primera impresión visual de una página web. Así de duro, de modo que hay mucho ruido, mucha competencia y todos necesitamos generar atracción y crear marcas competitivas para llegar a nuestros consumidores.
Otro sistema que podemos incorporar en nuestros procesos y que resulta muy eficaz es el Bucle de Crecimiento. Un bucle de crecimiento es un plan estratégico de expansión para una empresa o marca, en el que la salida se reinvierte en la entrada.
Desarrollar un bucle de crecimiento por diferenciación es beneficioso para aumentar el alcance de clientes potenciales y ventas, que a su vez se reinvierten en campañas digitales que generan más visibilidad a la marca. Es un modelo iterativo de crecimiento que se retroalimenta.
Esto nos permite ver el crecimiento desde una perspectiva estratégica a lo largo del tiempo. A veces, no se trata de hacer más, sino de hacerlo mejor.
El diseño se basa en una comprensión profunda de los usuarios, humanizando los procesos, para ofrecer soluciones innovadoras y creativas, que realmente impacten en la vida de las personas. Procesos como el pensamiento de Diseño UX (user experience design) y posteriormente aplicado en el Diseño UI (user interface design), las metodologías Design Thinking, Human-Centered Design, Lean Startup (UX), Customer Experience, Service Design o Agile/Scrum (metodologías de trabajo y gestión de proyectos, no específicas del diseño pero utilizadas junto a él), entre otros, cobran un papel muy importante. Combinar todos los principios, procesos o métodos nos ayuda a generar soluciones innovadoras y creativas. Por ejemplo, definir el diseño de la experiencia de usuario nos permite impactar en la vida de las personas con una comprensión mucho más amplia de sus problemas y necesidades.
Implementar estas metodologías significa poner a las personas en el centro del desarrollo de las soluciones. Involucrar a los usuarios desde el principio ofrece numerosas ventajas tanto para ellos como para la empresa y genera una relación más cercana, centrada en encontrar soluciones reales para las personas.
Un proceso en el que diseño y negocio se complementan respectivamente, construyendo marcas relevantes para los clientes.
El Diseño Estratégico no es sólo para diseñadores aunque incluya la palabra "Diseño", es un proceso que cualquiera puede aplicar en la empresa para mejorar la experiencia de los clientes. Por eso, la ejecución del diseño como eje estratégico y de transformación se reparte en todos los procesos, a lo largo y ancho de la empresa. No importan los puestos o roles, porque desde la parte superior de la empresa hasta el último miembro de la organización, ¡TODOS SOMOS DISEÑADORES ESTRATÉGICOS!
Integrar e interiorizar los procesos de diseño en todos los departamentos de la empresa, formando al personal en estas competencias, es formar a equipos de innovación, que disponen de una herramienta para detectar oportunidades y generarle verdadero valor al usuario y a la empresa a la vez, haciendo de la propia marca su principal ventaja competitiva, garantizando que su producto o servicio siga siendo relevante para los clientes.
Diferenciarse a través de atributos de producto o calidad de servicio también es innovar a través del diseño, si forma parte de la estrategia definida y las transformaciones están centradas en las personas.
Por eso, no es de extrañar que los informes de McKinsey suelan indicar que las empresas que destacan en diseño crecen a un ritmo casi dos veces superior al de sus homólogas del sector, porque conocen la importancia de centrarse en el usuario, creando una experiencia de cliente completa, eliminando las barreras entre el diseño físico, digital y de servicios. O que una marca con 100 años de historia como Carmencita, dentro de su política de innovación y competitividad, siga desarrollando sus productos con un diseño actualizado, ergonómico y sostenible.
Y es que el diseño es investigación, es estrategia, es afrontar los problemas de forma diferente, es responder con soluciones innovadoras a los desafíos y oportunidades, alineando todos los elementos de una empresa con las necesidades de sus clientes. Y eso no implica ni subjetividad en la toma de decisiones, ni que no nos interese el ROI, al contrario, es una herramienta de innovación que permite a las organizaciones mantener su posición competitiva durante más tiempo.
Esta combinación de disciplinas nos ayuda a localizar y a enfocarnos en los insights del consumidor, comprendiendo sus preocupaciones o necesidades, generando oportunidades para reaccionar con los procesos estratégicos y creativos que mejor se adapten al potencial de las marcas.
La IA se puede utilizar en el diseño estratégico de una organización para mejorar la toma de decisiones, identificar oportunidades y optimizar procesos. Conocer y entender estos datos nos ayuda de forma estratégica a saber cómo y qué comunicar para crear una marca diferencial:
Así que ¡transformemos la creatividad en innovación a través del Diseño Estratégico para crear las marcas y experiencias de comunicación más relevantes, entendiendo los productos y servicios que los usuarios necesitan!
Para desarrollar este artículo, se han tenido en cuenta las ideas y obras de otros autores como punto de partida, pero extrayendo una serie de conclusiones y una visión propia, con el objetivo de explicar y difundir la disciplina del Diseño Estratégico de la forma más amplia posible. Esperamos que te haya resultado de utilidad.
Referencias:
Polaine, Lovlie y Reason, 2013; Steinberg, 2013; Boyer, Cook y Steinberg, 2012; Euchner, 2012; Clatworthy, 2011; Tavares de Moura y Krumholz Adler, 2011; Best, 2011; Gillespie, 2010; Lecuona, 2010; Lockwood, 2010; Acklin, 2010; Brown, 2008.
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